miércoles, 12 de agosto de 2009


















Este post va dedicado expresamente a la gente que está empezando… o a los que no pero nunca se han planteado estas cosas. Cuando uno empieza en este deporte, es tan grande el gasto que supone comprar material para tres deportes que ni te planteas nada más allá de la bici (y el casco, que eso ha de ir siempre a la par), las zapatillas de correr y las gafas de natación. Pero hay ciertos elementos de precio muy contenido y que, sin embargo, nos van a reportar un beneficio muy grande de cara a mejorar nuestros entrenamientos y nuestro rendimiento. Lógicamente esto está escrito desde mi punto de vista particular, en base a lo que yo he aprendido en estos 4 años de triatlón. Otros dirán que es básico tener un sensor de potencia o una cabra desde el primer día, que esto va en gustos (y en el tamaño de la cartera), pero aquí están mis imprescindibles:

- Cuentakilómetros con cadenciómetro: en general, cuando empezamos, tenemos la tendencia a ir atrancados en la bici. Quizá sea porque así sentimos que hacemos más fuerza y pensamos que así vamos más rápido. Recuerdo que tenía esa sensación cuando corrí el triatlón de Barcelona en mi primera año, con el platazo del 53 metido los 40km. Pera nada más lejos de la realidad. Y, no solo eso, sino que además no hay que olvidar que somos triatletas y, después de pedalear, hay que correr. Una cadencia baja hace que el esfuerzo del pedaleo se traduzca en destrucción muscular, difícil de recuperar de cara a la carrera a pie (a no ser que seas Chrissie Wellington y ni sientas ni padezcas, claro). Una cadencia alta-moderada nos lleva a tener desgaste fisiológico, recuperable con sales, hidratación y alimentación (si fuera necesario). Lógicamente, una cadencia excesiva, nos lleva a pedalear en vacío, resultando un pedaleo poco eficiente. Así, varios estudios sitúan la cadencia de pedalada óptima en 85-90 rpm rodando, intentando no bajar de 75-70 rpm subiendo. El tener el cadenciómetro te ayuda a controlar los cambios: solo tienes que concentrarte en llevar la cadencia correcta y, cuando te sales de los márgenes, subes o bajas piñones para reajustar. Sencillo y muy muy efectivo. Al principio cuesta, se te disparan las pulsaciones y parece que vas a molinillo, pero con paciencia y 3-4 sesiones más, se consigue un avance enorme. Y solo por 30-40 €, que es lo que vale un cuentakilómetros con sensor de cadencia sencillito.



- Juguetitos natatorios: al principio es bastante típico que la gente que entrena por su cuenta decida simplemente tirarse al agua y nadar 1000, 1500, 2000, 2500 m del tirón, a modo de nado continuo (algunos incluso se pasan así unos cuantos años). Esto nos ayudará a coger fondo y lógicamente mejoraremos, pero tiene el peligro de que coges el ritmillo de crucero y no lo sueltas ya sea para nadar un 750m o un 3800m. Para algunos esto es suficiente, pero para los que no y no puedan asistir a clases y/o entrenamientos guiados en grupo, hay que buscar alternativas para dar variedad a los entrenamientos. Y aquí es donde entran los “juguetitos”. Una redecilla con un pack básico (aletas, tabla y pull) cuesta 4 duros. Una tuba, poco más. Y, aunque lo ideal es que alguien nos corrija el gesto, si esto no es posible, el hacer bloques de patada con tabla, nadar con pull-buoy o con aletas para concentrarnos en los brazos o el ponernos la tuba para olvidarnos de respirar y observar así cómo se mueven nuestros brazos por debajo del agua nos hace poder jugar en el agua, adquirir sensaciones nuevas y aprender a observarnos y a sentir, y todo esto al final se traduce en una mejora sustancial casi sin esfuerzo extra, a la vez que hace nuestras sesiones de natación mucho más entretenidas.


- Rodillo: creo que no hace falta que comente lo que nos salva la temporada el tener rodillo a los que nos es imposible salir con la bici entre semana por imposibilidad horaria. Por mucho que te machaques el fin de semana, estar 5 días sin pedalear te hace olvidar el gesto y eso no es bueno, así que un día entre semana, pedalear un poquito, nos ayudará a no perder el recuerdo muscular. Pero no solo eso. El rodillo da muchísimo juego. Te permite realizar ejercicios de eficiencia de pedalada (pedaleo redondo, pedalear a una pierna, ejercicios de cambio de frecuencia de pedaleo) que en la carretera serían complicados. Y, ya en el terreno del “machaquismo”, una buena sesión con cambios de ritmo y series de unos 50’ te hace bajarte con las patitas tiritando (y 2 litros menos en forma de sudor… por favor, imprescindible mantenerse hidratado) y con una mayor capacidad de responder a ataques o cambios de ritmo en competiciones. Incluso ya en temporada, aunque se pueda salir a rodar a la calle, muchas veces es difícil hacer sesiones de series muy específicas, ya que no siempre podemos disponer de un terreno lo suficientemente llano como para controlar los ritmos que nos piden, y ahí el rodillo es un gran compañero. Creo que se pueden conseguir los sencillitos por unos 100-150€, menos incluso si son de 2ª mano.


- Calas en la bici: esto no creo que haga falta que lo comente, ya que es muy raro ver gente con rastrales hoy en día, pero por si alguien tiene dudas, las sensaciones y eficiencia de pedaleo con las calas son incomparables a las de los rastrales. Peligrosas no son en absolutos (a mi me dan más miedo los rastrales, porque tardas más en sacar el pie), y es un mundo aparte.

- Zapatillas de correr en buenas condiciones: y no me refiero a que estén nuevas “por fuera” sino a que conserven sus propiedades en cuanto a amortiguación y sujeción (y corrección de la pisada en caso de que la tuviera que, si tenemos dudas sobre si la necesitamos, hay que acudir a un profesional antes de que sea demasiado tarde). La durabilidad de las zapatillas depende de las mismas, del método de amortiguación concreto que tengan, pero suele rondar los 900-1000km. Echad cuentas y, cuando lleguéis a esa cifra, jubilad las zapatillas (aunque parezcan nuevas) y reservadlas para ir al gim, para andar o para cualquier otra actividad que no requiera protección contra impactos. Sé que esto es doloroso para el bolsillo, pero mucho más doloroso para la mente es lesionarse.


- Caminos de tierra para correr: como en el anuncio, “esto no tiene precio”. Si tratamos de correr todo lo que podamos por tierra, tendremos muchas menos posibilidades de lesionarnos. Esto es complicado, especialmente en invierno, porque es difícil encontrar caminos de tierra iluminados, pero aunque solo dispongamos de 300m de tierra y, aunque sea un total aburrimiento (anda que no me habré pasado noches dando vueltas a lo que quedó del parque de la Arganzuela como un hámster), tenemos que intentar correr por allí cuando nos sea posible. Asfalto kk, acera kk+ y tartán kkísima.




Publicado por Ishtar

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