martes, 21 de agosto de 2012

Un corredor como pocos



El corredor de resistencia Ray Zahab celebró un triunfo muy personal cuando tocó las aguas del Mar Rojo al final de su carrera de 111 días y 7.500 kilómetros a través del Sahara en 2007 — una travesía documentada en la película Running the Sahara, producida por Matt Damon, que pone en relieve la crisis mundial del agua.

Tenía casi 40 años, y sólo había estado corriendo durante unos pocos años. Mi logro no tenía nada que ver con el hecho de que yo era un gran corredor. TODOS los seres humanos podemos lograr algo extraordinario si nos concentramos y nos dedicamos totalmente a alguna cosa. ¡Ojalá hubiese aprendido esto hace tiempo! ¿Cómo podría ayudar yo a inculcar esta idea a la gente joven?”
Ray fundó impossible2Possible (i2P), una organización que envía a jóvenes entre 17 y 20 años de edad a expediciones físicamente desafiantes para conocer el mundo, y compartir su aventura con otros jóvenes de su misma edad en las aulas de clase alrededor del mundo. “Cada una de las expediciones, ya sea una caminata o una carrera de larga distancia, cubre un tema –agua, asistencia médica, biodiversidad– para el cual creamos un programa de estudio en cooperación con las universidades,” explica Ray.
“Nuestra expedición al Amazonas  estuvo asociada con el PNUMA para el Año Internacional de la Biodiversidad. Durante una caminata de ocho días, los cuatro Embajadores visitaron comunidades indígenas y aprendieron detalles sobre biodiversidad de los habitantes locales en la Selva Nacional de Tapajos. Por vía de videoconferencias compartieron sus experiencias diarias con estudiantes en aulas de clase alrededor del mundo, que también tenían acceso a documentación de viajes y recursos educacionales sobre un sitio dedicado en la web.” Hasta la fecha, i2P ha contado con 23 Jóvenes Embajadores participantes y 70.000 estudiantes remotos en escuelas, colegios y universidades.
La trayectoria de Ray para convertirse en un atleta de clase mundial y mentor de la juventud por cierto fue dramática. Hasta los 30 años, Ray había sido un joven común, fumador, sin dirección alguna en su vida. Un buen día, inspirado por los éxitos de su hermano atleta, decidió tomar responsabilidad de su vida y dedicarse al deporte. A través de varios años, sin experiencia atlética alguna –“yo era el chico incapaz de tirar una pelota,” dice– probó una serie de deportes, desde escalar montañas y remo, hasta acabar convirtiéndose en un exitoso corredor de bicicleta de montaña.
Pero Ray nunca consideró que era un verdadero corredor hasta que vio un artículo sobre una carrera de 160 kilómetros y 24 horas en Yukón, Canadá. “Me di cuenta de que yo pensaba que no podía correr, pero nunca había tratado hacerlo. De manera que me inscribí en la carrera con sólo unas pocas semanas de entrenamiento. A la mitad, casi abandoné. Pero entonces tuve una revelación: me di cuenta de que todos los días nos convencemos a nosotros mismos de no poder hacer alguna cosa. Así que decidí dejar de preocuparme de fracasar, y seguir adelante lo más lejos posible.” Para su asombro, ¡ganó! “Pensé: ‘esto es lo que voy a hacer por el resto de mi vida.’”
Desde entonces, Ray ha corrido a través del Lago Baikal helado en Rusia y del desierto de Atacama en América Latina. También ha realizado caminatas al Polo Sur, rompiendo el récord mundial de la expedición a esa zona sin apoyo de un equipo.
¿Qué es lo que le impulsa? “Me gusta el desafío, y experimentar los fuertes contrastes de mi planeta. El deporte nos permite ver y tocar y sentir nuestro mundo, no solamente sus regiones extremas, pero también localmente. ¡Para apreciar el mundo en todo su esplendor, hay que hacerlo a pie!”
La próxima expedición de i2P tendrá lugar en Africa y cubrirá la seguridad de agua y los alimentos. Para participar, inscríbanse en http://impossible2possible.com

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