jueves, 8 de noviembre de 2012

Conociendo más de nuestra mente.


Me PARECIÓ interesante y lo quiero compartir.

EL LENGUAJE DE LOS GARABATOS

La forma del dibujo, la presión del trazo, el tamaño, la ubicación y las repeticiones; revelan la personalidad de cualquier individuo.



“LOS TRAZOS SIMÉTRICOS SON COMUNES EN PERSONAS SERIAS, RÍGIDAS. LOS REDONDOS EN GENTE ALEGRE Y POSITIVA”.


“LOS TRAZOS SIMÉTRICOS SON COMUNES EN PERSONAS SERIAS, RÍGIDAS. LOS REDONDOS EN GENTE ALEGRE Y POSITIVA”.


“LOS TRAZOS SIMÉTRICOS SON COMUNES EN PERSONAS SERIAS, RÍGIDAS. LOS REDONDOS EN GENTE ALEGRE Y POSITIVA”.

Luisa María Heredia
heredial@granasa.com.ec
¿Ha notado que, sin pensarlo, constantemente dibuja flores, corazones, flechas, o formas geométricas alrededor de sus apuntes, mientras escucha una aburrida clase o espera que termine una tediosa reunión de trabajo?
A simple vista, no parece ser más que una típica manía, pero en realidad se trata de una manifestación interna. “Realizar garabatos mientras hablamos o escuchamos a otros, es un curioso modo de expresar nuestras situaciones emocionales, eliminar las tensiones y controlar la ansiedad, pues esto tiene un efecto sedante. En muchos casos resulta ser, incluso, una buena herramienta de meditación y expresión creativa que favorece la concentración, activa el cerebro y proporciona una sensación de bienestar personal”, considera la grafoanalista Alejandra Capriglione.
Los trazos son una expresión profunda, un reflejo del interior de cada ser humano. “Tienen varios significados, ya que develan los rasgos de la personalidad y lo que hay en el inconsciente de cada individuo”, recalca la doctora Carolina Peñafiel, especialista en evaluaciones psicológicas.
5 FORMAS DE EVALUAR UN DIBUJO
Pero no solo en la forma del dibujo se esconde su significado, para comprender su mensaje se deben tomar en cuenta la presión del trazo, el lugar en que es plasmado el garabato, el tamaño y la cantidad de veces que está repetido el dibujo.
“En términos generales se puede decir que las personas que dibujan formas redondeadas, como círculos y flores, son alegres, positivas. Son esa clase de gente con la que todo el mundo quiere hablar. En cambio, quienes hacen trazos simétricos, lineales y cuadrados, son personas más serias, rígidas y hasta obsesivas. Para ellas todo tiene que estar en orden y ser perfecto”, comenta Peñafiel.
Y si estos gráficos están situados en la parte superior de cualquier superficie, como una hoja de papel, la persona sea cual sea su personalidad, estará evocando sus sueños y anhelos. Mientras que si lo hace en la parte inferior, expresará su tristeza, su naturaleza pesimista. “Dividiendo la superficie en cuatro partes, establecemos que un trazo dibujado hacia arriba y a la izquierda, indica introversión; a la derecha, extroversión o interés por el futuro. En la parte inferior izquierdo, evoca a la familia, la tradición; y en el derecho, a un claro desengaño”, amplía Capriglione.
Los seres introvertidos normalmente dibujan a lo ancho de la página y los que gozan de una envidiable algarabía, o de extroversión, prefieren los trazos verticales, que ocupen casi todo el largo de la superficie.
“A estos parámetros de interpretación de los garabatos, hay que agregarles las diferencias que se señalan de acuerdo a la presión del trazo. Si es fuerte indica que el nivel de tensión de la persona es elevado, y que es un ser agresivo. Si las líneas son suaves, casi sombreadas, estamos ante una individuo tímido, inseguro, lleno de dudas, alguien flexible y manipulable, ya que tiene un carácter muy dócil”, añade la psicóloga Carolina Peñafiel, entendida en materia de grafología.
El tamaño es otra de las variantes que hay que tomar en cuenta. Los garabatos pueden ser muy grandes o pequeños. “Los grandes sugieren mayor expansión y energía, una búsqueda de llamar la atención y, en algunos casos, cierta imprudencia. Los pequeños indican capacidad de observación, inhibición, o la sensación de incomodidad con su entorno”, explica Alejandra Capriglione.
El quinto y último aspecto que define el significado de un dibujo, es el número de veces que se haya realizado. La cantidad de repeticiones es directamente proporcional a la cantidad de preocupaciones de la persona. “Por ejemplo, si dibuja dos árboles, puede estar representando a dos de sus hijos, a dos hermanos, dos personas cercanas cuyas situaciones generan angustia”, dice Peñafiel.
MUCHO MÁS QUE UNA MANÍA
Siempre que alguien dibuje, tenga o no la afición de hacerlo, significa que está viviendo alguna situación determinante, que está marcando y reflejando su personalidad. “Incluso yo diría que el carácter de los garabatos no solo viene dado por la proyección interior de quien los realiza, sino por todo aquello que transmite el medio que está a su alrededor”, afirma el doctor Eduardo Román, experto en tests y pruebas psicológicas.
Muchas veces el trazo se convierte en una especie de radiografía de lo que sucede en el ambiente, de las acciones de otros que inciden en el dibujante. “Un caso interesante de una mujer que dibujaba números en orden ascendente, mientras estaba en reuniones de trabajo. El hecho de que ella haya escrito números (llegando al 5.000) y formado cantidades, revelan que intentaba calmarse, bajar la tensión, porque de lo contrario se desesperaría y reaccionaría ante la incomodidad que le generaba su entorno”, recuerda Peñafiel.
O pueden significar también un llamado a la sociedad, un pedido muy personal. “Es el caso de una señora de carácter fuerte y explosivo, que desde pequeña dibujaba corazones. Por su forma de ser esta persona necesita ser comprendida, y recibir amor de quienes la rodean”, cuenta.
NO HAY DOS DIBUJOS IGUALES
Y aún cuando parezca que una persona siempre hace los mismos dibujos, cada trazo es diferente, aunque su forma sea similar. “Un mismo garabato no se repite dos veces, si se observa bien, se notará que cada vez que se hace un trazo resulta diferente, debido a que las situaciones en que se los dibuja son diferentes”, aclara Román.
Repetir un mismo tipo garabato puede indicar que lo relacionado con ese dibujo está muy presente por alguna razón especial. “O puede representar un tema que pese al paso de los años, no ha sido resuelto”, concluye Capriglione.
SIGNIFICADOS
Sol: Si es grande, demuestra la necesidad de calor, de afecto de una persona. El sol representa la figura paterna, así que al dibujarlo frecuentemente se revela la falta del amor paterno. Si el sol es oscuro, o sus trazos están remarcados, se refleja tristeza y posible depresión.
Garabatos: Los dibujos abstractos, aquellos en los que se distinguen bolitas y palitos, significan división. Son signos de diferenciación que demuestran que la persona necesita ponerse un alto. Es algo natural, porque todos requerimos ponernos límites para continuar.
Equis, cruz y visto: Las dos primeras muestran la búsqueda del equilibrio. Quien casi siempre plasma este tipo de trazos, ansía tener estabilidad en su vida, ya que puede tratarse de una persona que ha sufrido mucho. Los vistos señalan que algo ha sido aprobado.
Flor: El dibujar flores, ramas y hojas denota que la persona busca afectividad y complacencia. Es alguien que añora estar rodeado de cosas lindas. Si dibuja rosas con espinas, significa que  ha sido herida. Y si se trata de una flor marchita, es porque ha vivido una pérdida.
Flechas: Si van hacia afuera, se trata de personas que no insultan, no gritan, no pelean; pero que pueden ser muy irónicas y explosivas. Si van hacia dentro, son personas que casi nunca reaccionan, aguantan mucho y son hasta masoquistas; pero cuando descargan, explotan sin pensar en nada ni nadie.
Escalera: Denota a una personalidad errada. Tiene que ver con qué tan abierta sea la persona. Si la escalera va en ascenso, indica la búsqueda de logros; si va en descenso, es señal de caída o pérdida. Y si no tiene sentido, demuestra que el individuo se siente desubicado.
Espiral: Si van de derecha a izquierda, es porque el individuo está pensando en el futuro, pero con miedo ante lo que pueda pasar. Si va de derecha a izquierda, significa que está enfrascado en el pasado. Todos los espirales simbolizan extroversión o introversión.
Números: Revelan la parte obsesiva de una persona, su necesidad de tener  todo claro, de cuantificar las cosas para jamás perder el orden. Si los números están subrayados o repasados, se interpretan como situaciones a las que se les quiere dar más importancia.
Casa y árbol: La forma de la casa y el ambiente que se exponga a su alrededor, van a reflejar qué es lo que la persona siente de sí misma. El árbol refleja la vida, el desarrollo y la placidez. Habla de lo que la persona piensa de sí misma, el cómo se ve y el cómo quisiera ser.
Cuadrado  o cubo: Las figuras geométricas formadas por líneas rectas, son dibujadas por personas de carácter fuerte, a las que les gusta la disciplina y tener una clara estructura de las cosas. Buscan orden, seguridad, prefieren lo convencional a lo nuevo y espontáneo. Ante lo inesperado, prefieren huir.
Corazones: Evocan el deseo de afecto o de comprensión de una persona. Si se dibujan corazones rotos, podría existir alguna traición o sensación de pérdida. Y si están atravesados por una flecha, se habla del deseo de querer vivir una ilusión o una experiencia nueva.
Estrella:  Simboliza los sueños y las esperanzas. La intención de querer encontrar algo específico en la vida. La interpretación de este dibujo se relaciona con la historia de los Reyes Magos antes de llegar a Belén. Es buscar un camino, una guía, un sendero por donde ir.
Repasar una palabra: Las personas que repasan sobre las letras impresas o escritas en una hoja, hasta llegar a oscurecerlas, lo hacen porque aquello que están oyendo en el momento, o lo que están pensando, es importante. Este es de los garabatos más comunes.
Zig-zag:  Cualquier trazo que tenga puntas, habla de una persona agresiva, que establece afectividades fuertes. Cuando se enamora, protagoniza una historia tormentosa, porque le gusta sufrir. No puede estar en un punto de equilibrio, ya que busca vivir al límite, sin control ni calma.
Carro: Dibujar carros, motos, trenes, aviones, o cualquier medio de transporte, revela el gran deseo de sobresalir, de volverse poderoso. Es alguien que no quiere siempre vivir la misma monotonía, sino explorar, ir a diferentes lugares para nunca sentirse aburrido. Y quiere gozar de muchas comodidades.

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