jueves, 16 de junio de 2011

DOPING. EL PORQUE Y LAS TENDENCIAS




El uso de sustancias prohibidas por parte de los atletas de elite es un grave problema que va mas allá que el hecho de ser detectado y, por ende, descalificado en una competencia deportiva. El problema, mucho más trascendente, está relacionado con la salud por todas las repercusiones físicas, endócrinas, metabólicas y sobre todo psíquicas que el uso de este tipo de sustancias estimulantes suele traer aparejado ocasionando un deterioro a veces irreversible sobre el organismo hasta la misma muerte. El deportista de nuestro tiempo está sujeto a una presión constante personal y social, exigencia que lo somete a conseguir cada vez mejores niveles de rendimiento buscando afanosamente nuevas fórmulas que le permitan responder y ganar en la competición.





Por otra parte, la búsqueda incesante del éxito y reconocimiento social que ello significa muchas veces vinculado a una alta remuneración económica hacen que el deportista complemente la ayuda ergogénica fisiológica, basada en la alimentación, los programas de entrenamiento, la utilización de indumentaria específica, etc, con suplementos o métodos que superan los límites de lo permitido por las organizaciones deportivas competentes y, por supuesto, transgrediendo las leyes del deporte.













Las razones que impulsan a las organizaciones deportivas a prohibir el uso de las sustancias que permiten una mejoría de la capacidad de trabajo físico son esencialmente dos. Por un lado evitar el riesgo del deportista ya que muchos estimulantes usados en doping pueden ocasionar la muerte y ningún atleta está exento de ella. Por el otro evitar una competencia desleal de lo contrario las mismas se harían para evaluar la eficacia de los métodos que induzcan a una mayor hipertrofia muscular o un mejor estímulo del rendimiento.







Desafortunadamente los únicos datos objetivos de que se dispone para detectar el uso de agentes prohibidos en el deporte proceden de los análisis de control que se implementan mediante el estudio de la orina en numerosas competiciones nacionales e internacionales. Lamentablemente y como sucede en todas las ciencias, el crecimiento vertiginoso de las investigaciones también agudiza las mentes de quienes inescrupulosamente ofrecen nuevos compuestos para sacar ventajas en la competencia pero que no alertan sobre los peligros para la salud. Por tal motivo anualmente el Comité Olímpico Internacional publica un informe sobre los distintos compuestos que se están utilizando y normas sobre los mismos.



Ya en épocas remotas se conocía del empleo de ciertos extractos vegetales con algunos productos activos, hoy bien caracterizados, que permitían incrementar el rendimiento físico. En la actualidad se ha logrado que productos sencillos hayan cambiado experimentalmente sus propiedades y se han elaborado sintéticamente con actividades fisiológicas notables.



Se denomina agente dopante a todo compuesto con propiedades de incrementar la capacidad de trabajo físico. Las sustancias se dividen en grupos de tal modo que los nuevos compuestos que aparezcan serán confinados a uno de ellos. Así se clasifican en:



Estimulantes Analgésicos narcóticos

Esteroides anabólicos

Bloqueantes beta adrenérgicos

Diuréticos

Hormonas peptídicas y análogos



Luego están los métodos de doping físico, químico y manipulaciones sanguíneas y por último las sustancias sometidas a algunas restricciones. En la práctica dos son las formas de dopaje: una es utilizar inmediatamente antes o durante la competencia un producto estimulante, relajante o anestésico con el objeto de interferir el desarrollo normal de las funciones fisiológicas del organismo evitando asi la fatiga o produciendo un estímulo que incremente el rendimiento o evitando la ansiedad o el nerviosismo precompetitivo. La otra forma es la de los anabolizantes que son agentes dopantes de acción lenta que tienen a largo plazo un efecto de desarrollo muscular y óseo y regeneración celular lo que lleva a incrementar la duración e intensidad de los entrenamientos con el fin de mejorar el rendimiento deportivo.



Sea cual sea el agente o la forma de doping es útil recalcar la advertencia de que recurrir a este tipo de recurso ergogénico puede, en casos de abuso o alta predisposición a efectos colaterales adversos, provocar serios daños al organismo e incluso la muerte.



Dr Jorge Osvaldo Jarast
CardioFitness

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