Mostrando entradas con la etiqueta Correr. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Correr. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de marzo de 2012

El Correr Natural




En la Universidad de Harvard en el laboratorio del Doctor Daniel Lieberman que se dedica al estudio de la biología del esqueleto, iniciaron una investigación haciéndose la siguiente pregunta:
¿Cómo y por qué los seres humanos pueden correr y corrieron cómodamente sin modernos zapatos para correr?
Bueno, esta simple pregunta y el resultado de su investigación han logrado cambiar la manera de correr de muchos y a la misma industria deportiva que produce los zapatos para correr.
Primero algunas conclusiones de la investigación de Lieberman:
Los humanos y nuestros ancestros eran corredores de largas distancias desde hace más de un millón de años.
El calzado para correr moderno fue inventado a mediados de los 70′s.
Los corredores con más experiencia y los corredores descalzos evitan aterrizar con el talón y lo hacen con la parte delantera o media del pie.
Aterrizar con la parte delantera o media del pie produce menores fuerzas de impacto y puede ayudar a evitar lesiones repetitivas por estrés, especialmente fracturas por estrés, fasciitis plantar y lesiones en la rodilla.
Aunque el estudio es muy claro en que la hipótesis sobre las lesiones debe ser aun probada, los cambios en el estilo de correr y el diseño de los zapatos no se han hecho esperar.
El escritor Christopher McDougall con su libro “Born to Run” también apoya esta teoria, en su best seller en Estados Unidos se pregunta: ¿Por qué me duelen mi pies? Buscando su respuesta visita a la tribu de los mejores corredores de distancia del planeta; los Tarahumaras en las Barrancas del Cobre.
McDougall se sorprende por la forma de correr de los Tarahumaras, corren por gusto varios días, cientos de kilómetros entre las barrancas, en sencillas sandalias o huaraches, sin carbohidratos previos, sin bebidas deportivas, además sin sufrir lesiones.
Hace algunos años Arthur Lydiard considerado como uno de los mejores entrenadores de atletismo de todos los tiempos y a quién se le acredita la popularización del “running” como deporte, al hablar sobre calzado para correr comentó: “Los zapatos que permiten que tus pies funcionen como si estuvieras descalzo, son los zapatos para mí”
Fuente: runmx

viernes, 9 de diciembre de 2011

Si tu pasion es el Trail Running no te pierdas el siguiente articulo.



Foto de dos expertos en este tipo de carreras.
Técnica para Carreras por Montaña
Bajar bien corriendo en montaña puede ser la clave entre ganar tiempo y no caerse, y parecer un pato mareado. Subir con una técnica correcta puede ayudarnos a reducir esfuerzos y mejorar posiciones. Lee y practica. (Extracto de la revista Runners)
La zancada, la biomecánica de la carrera en montaña no es como la que aplicamos en las carreras de asfalto o de campo a través. Los largos y empinados desniveles, por una parte, y las dificultades del terreno por otra son los dos principales factores que diferencian las carreras de montaña y que las hacen especialmente atractivas al corredor, sin obviar por supuesto, la naturaleza y los paisajes.
Los especialistas en estas pruebas son atletas de gran resistencia orgánica, como los maratonianos, pero además con buen tono muscular, fuerza en las piernas, gran sentido estratégico y paciencia en carrera, para regular los esfuerzos. Cuando hablamos de técnica en esto de correr por montaña, nos estamos refiriendo principalmente al dominio del terreno y, en segundo plano, al control del ritmo.
La adaptación al terreno supone mucha ventaja al especialista en montaña. Tanto en los ascensos como, sobre todo, en las bajadas, donde las diferencias se pueden incrementar notablemente si tienes buena técnica y habilidad. En gran parte, esta adaptación proporciona seguridad para desenvolverse por terrenos con dificultades: piedras sueltas, curvas y sendas superestrechas, nieve y otros obstáculos.
Es una capacidad que se puede entrenar, que se consigue perdiendo el miedo a caer y a hacerse daño, pero también con un buen tono muscular en tobillos, gemelos y muslos. Para dominar la técnica de desenvolverse bien por cualquier terreno yo sugiero dos formas: una, practicar y practicar sobre el terreno. Y dos, adquirir y mantener un buen tono muscular. Importante: cuidad vuestras articulaciones. Trabajan mucho y necesitan acostumbrase también a estas situaciones.
SUBIDAS
subir en carreras por montañaEn los ascensos hay dos formas comunes de avanzar. La primera es correr a ritmo constante, excepto cuando el desnivel nos obligue a andar. La segunda es alternar la carrera y caminar a pasos rápidos. La primera alternativa es más frecuente en ascensos de desnivel constante y perfil más suave, sobre todo para atletas con gran sentido del ritmo y resistencia aeróbica, capaces de mantener el trote durante subidas largas. Los que alternan correr y andar son deportistas más fuertes, capaces caminar con mucha frecuecia cuesta arriba, para después echar a correr otro rato. Es más usual en desniveles más fuertes o terrenos más complicados que no nos dejan desarrollar buenos apoyos. Como vemos en la secuencia, se progresa con las manos apoyadas en las rodillas, presionando el muslo sólo cuando extendemos la pierna. En cualquier caso, también es una cuestión más de fuerza mental (y coraje) porque muchas veces podríamos mantenernos corriendo durante más tiempo de lo que pensamos y con el mismo esfuerzo que si fuéramos andando. Prueba y verás.
APOYOS
bajando en carreras por montañaEn las bajadas estrechas y complicadas, los apoyos son fundamentales. Los corredores de montaña desarrollan una agilidad mental para ‘leer’ el terreno mayor que el resto de corredores. En senderos estrechos, con obstáculos y otras situaciones inusuales, iremos desarrollando la destreza para esquivar, girar y buscar los mejores apoyos. Como se aprecia en la secuencia, es mejor abrir los brazos e inclinar el cuerpo ligeramente hacia atrás para ayudar a mantaner el equilibrio y dar zancadas pequeñas pero rápidas, buscando apoyos estables, como piedras grandes.
DESCENSOS
bajando a saltos en carreras por montañaPara mejorar en las bajadas hay que ir progresando poco a poco en velocidad y en confianza. Primero bajad despacio buscando apoyos complicados y aparentemente inestables. Una técnica apropiada para desniveles fuertes y en terreno bueno es alternar una zancada y un salto, como en esta secuencia. De esta manera no sobrecargamos los cuádriceps y avanzamos mucho más rápido. Con una buena técnica, te será más fácil ir deprisa que despacio. Es como aprender a montar en bici. Una vez que ya sabes, es más fácil ir deprisa. Luego verás la velocidad que, poco a poco, alcanzas y las sensaciones que proporciona.

Fuente:gestiondeideas
Foto: Mauricio Ramirez y Diego Rodriguez

sábado, 5 de noviembre de 2011

Calcetines y medias deportivas.



En muchas ocasiones descuidamos algo tan importante como son los calcetines a la hora de vestirnos para salir a correr.

Una de las zonas que más sufre corriendo (si no es la que más), son los pies. Parece que invirtiendo en unas buenas zapatillas de running todo está solucionado. Y cual es nuestra sorpresa, cuando después de unos kilómetros empezamos a tener molestias en los pies. Molestias que en muchos casos acaban en dolor, lo suficientemente fuerte como para hacernos volver a casa.

Al llegar a casa y quitarnos las zapatillas, empezamos a darnos cuenta del verdadero problema. Los calcetines están con arrugas, girados, mal colocados, desgastados o inclusive agujereados. Esto en la mayoría de los casos desemboca en ampollas y rozaduras.




La sensación de correr con unos calcetines deportivos, no quiero decir caros. Simplemente unos calcetines con unas determinadas características, que los hacen apropiados para este deporte. Junto a unas buenas zapatillas. Hacen del correr una experiencia maravillosa. Simplemente el salir a hacer unos kilómetros y no estar pensando en dolores ni incomodidades. Solamente de disfrutar de cada zancada. Eso no tiene precio.

Para los que tienen los pies delicados. Quizás sea recomendable usar unos calcetines algo más gordos, de estos que llevan rizo. Con protección en los tobillos para las rozaduras y buen ajuste en el arco del pie. Aconsejando los altos, pues con los tobilleros se corre el riesgo de que se bajen y acabar rozando la zona del tendón de Aquiles.

Composición:

Su composición puede ser desde el 100% algodón, que están muy bien para los que tienen alergia a los tejidos sintéticos. Con la pega que después de algunos lavados quedan bastante ásperos.

Hasta la mezcla de tejidos como pueden ser 70 % Algodón, 25% Poliamida y 5% Elastano oProlen siltex con plata 70 %, algodón 7 %, Poliamida 19 %, Lycra 4 % y así una interminable lista. Ya que la tecnología ha llegado con fuerza también a esta prenda, incorporando hilo fusionado con iones de cobre que evita el desgaste, coolmaxthermoliteOutkastSwift ynostatex.

Marcas y precios:

Sus marcas y precios van desde los DomyosArtengoQuechua de Decathlon entre 1,10 y 8 euros el par, que sin ser lo mejor. No tienen que dar ningún problema, siempre y cuando tus pies los acepten. Pasando por los UmbroAsicsNike o Adidas. Y finalizando con los mejores que pueden ser LurbelX-shockRythmeHoko sport o Cupron TM, llegando a costar mas de 20 euros el par.

Conclusión:

Mi consejo es que si bien nos gastamos bastante dinero en la equitación deportiva, tanto en camisetas, pantalones, zapatillas, cortavientos,… No se porque con los calcetines ha de ser distinto.

Si vas a hacer carreras o entrenamientos cortos no es tan importante llevar muy buenos calcetines, unos normales son mas que suficiente. Pero si vas a pasar de los 10 km, ya es aconsejable llevar unos buenos calcetines y si estamos hablando de media maratón o maratón. Ahí es por obligación si no quieres quedarte en el camino o acabarla con los pies en muy mal estado.

Fuente:llegarunning Blog

sábado, 10 de septiembre de 2011

Correr reduce el riesgo de infarto en un 42%.







Una buena actividad física intensa, como lo es el running, protege nuestro corazón. No es la primera vez que una investigación demuestra que existe una relación inversa entre la actividad física y el riesgo de enfermedad cardiaca. Sin embargo, y aunque las personas sedentarias tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto, nunca se ha establecido con exactitud cuál es el nivel óptimo de ejercicio.
De hecho, se ha descubierto que es más importante la intensidad que el tiempo dedicado. Por eso, aunque admiten que se pueden obtener algunos beneficios cardiosaludables del hecho de caminar o rodar muy, muy lento, se subraya que es más importante la intensidad que imprimamos: El ejercicio debe ser vigoroso para que realmente pueda protegernos de afecciones cardiovasculares.
Cada dos años, los participantes en el estudio fueron preguntados por la cantidad de ejercicio que habían practicado semanalmente en los últimos 365 días. Desde el inicio del estudio se excluyó específicamente a cualquier hombre con afecciones coronarias para evitar posibles interferencias en los resultados, al cabo de los 10 años de investigación se registraron 1.700 nuevos casos de enfermedades coronarias.
Después de analizar los datos, se observó que los hombres que corrían al menos una hora a la semana tenían una reducción del riesgo de padecer alguna enfermedad del corazón del 42%. Incluso un ejercicio más ligero como caminar a paso rápido permitía una reducción del riesgo del 18%. En el caso de quienes levantaban pesas durante media hora o más a la semana, la reducción era del 23%, mientras que remar al menos 60 minutos semanales permitió reducir el riesgo coronario un 18%.





Este estudio además, demuestra por primera vez la utilidad para el corazón de actividades de resistencia (levantamiento de pesas, por ejemplo, o empleo de máquinas de fuerza). Aunque admiten que son necesarios nuevos estudios para saber si recomendar entrenamientos de fuerza para la prevención cardiovascular tiene suficientes garantías, señalan que este tipo de ejercicios son recomendables para ancianos y personas con problemas de corazón gracias al incremento de todas las funciones musculoesqueléticas.
Sin duda, lo mejor es incrementar la intensidad del ejercicio aeróbico de bajo a moderado y de moderado a intenso, según cada cuál, y añadir ejercicios de fuerza a nuestros programas de ejercicio para lograr reducir los riesgos para el corazón.


jueves, 10 de marzo de 2011

Correr en ayuno



Alguna vez hemos pensado en ir a correr sin desayunar, y es mucha la gente que realiza esta actividad de forma habitual. Desde Vitónica, previa petición de nuestro lector elclerigo, nos detendremos para analizar que conlleva el realizar actividad física en ayuno, sus posibles riesgos y beneficios, y la forma de llevarlo a cabo.



A modo de introducción debemos dar unos pequeños matices sobre el metabolismo corporal. Después de haber pasado toda la noche sin ingerir alimentos, nos encontramos ante un ayuno de unas 8-10 horas. Esto significa que tenemos las reservas de glucógeno bajas, a no ser que la cena de la noche anterior haya sido rica en hidratos de carbono de bajo indice glucémico.





El sistema energético corporal

El músculo esquelético es el principal tejido responsable de la captación de la glucosa corporal, cerca del 80% del total. Durante el ayuno, cuando los niveles de insulina son bajos, esa captación del musculo por la glucosa desciende a un 10%. Esto ocurre porque el sistema nervioso central es el consumidor de glucosa por excelencia, de manera que la poca glucosa que hay, tiene que ser para el sistema nervioso. La cantidad de glucosa disponible es crítica para el buen funcionamiento del cerebro.



Es de gran importancia entender que el tipo de sustrato energético que el cuerpo usa depende de principalmente de la intensidad del ejercicio. El metabolismo obtiene energía de:



■Sistema de Fosfágenos (ATP y fosfocreatina): para esfuerzos explosivos y de corta duración, como un sprint de 50m para una personal normal.

■Reservas de hidratos de carbono: principalmente almacenados en forma de glucógeno muscular. Aquí tenemos dos vías de obtención de energía, cuando la intensidad es muy alta, y no hay suficiente oxigeno como para oxidar las moléculas, se obtiene energía de forma anaeróbica produciendo lactato, hasta un punto metabólico en el que la acidosis es tal, que no se puede seguir produciendo energía y no podemos seguir.



Un ejemplo sería una carrera de 400 metros lisos. La otra vía es la aeróbica, es cuando si que hay oxigeno suficiente porque la intensidad no es tan alta, de manera que podemos estar obteniendo energía a partir de las reservas de hidratos de carbono hasta que se agoten. Un ejemplo sería una carrera más prolongada de no muy alta intensidad.



■Reservas de Grasa: que se almacenan en el tejido adiposo en forma de triacilgliceridos, descomponiéndose en ácidos grasos para producir energía. Se obtiene muchísima energía (en forma de ATP) de las grasas, el problema es que sus moléculas tienen tantos carbonos, que su metabolización es mucho más lenta que la de los hidratos de carbono. Por tanto, el cuerpo solo puede obtener energía de las grasas durante esfuerzos de baja intensidad. Un ejemplo sería un trote de carrera muy lento, o rodar con la bici de forma suave, caminar, etc.



Recomendaciones

Si salimos a realizar una actividad física nada más levantarnos, debemos tener en cuenta que debe ser una actividad totalmente liviana. Se debe trabajar a una intensidad baja, debido a que si se utilizan las pocas reservas de hidratos de carbono de las que disponemos, robándole la “comida” al sistema nervioso central, corremos un gran riesgo de sufrir hipoglucemia y desmayo entre otros.

El entrenamiento de baja intensidad aumentará el porcentaje de obtención de energía procedente de las grasas, es decir, aumenta la lipolisis y mayor oxidación de los ácidos grasos. Además, durante la noche se produce una mayor liberación de ácidos grasos al torrente sanguíneo, de esta forma, si realizamos una actividad física nada más levantarnos, nos aprovecharemos de esos ácidos grasos libres.



Desde aquí os recomendamos que toméis algo antes de correr en ayuno, un vaso de zumo y una tostada sería suficiente. Una media hora antes. Son unas 150 kcal, no demasiado, pero nos aseguramos de que el el sistema nervioso central no pase “hambre” y evitemos bajadas de la glucemia sanguínea. Evitar productos grasos y proteicos, al ser su digestión mucha más lenta.

Se debe tener mucho cuidado con la intensidad del ejercicio. Si la intensidad aumenta, el organismo no podrá obtener energía de los ácidos grasos, y deberá obtenerla de las pocas reservas de glucógeno restantes, lo cual supone un compromiso para la nutrición del cerebro, y un consiguiente riesgo.



Además, cuando hay pocas reservas de hidratos de carbono, la producción de energía se obtiene también a partir de los aminoácidos, mediante su catabolismo para la producción de glucosa (neoglucogénesis), cosa que no conviene si amamos mucho a nuestra musculatura. Es el claro ejemplo del cuerpo de los maratonianos, en el que su tren superior, la masa muscular está totalmente degradada.



Respecto a la duración, es menos irrelevante que la intensidad del ejercicio. Si la intensidad es baja, como para poder obtener sustratos mayoritariamente de las grasas, la duración no es un aspecto tan crítico. Aún así, lo ideal es realizar de unos 20 minutos hasta 30-45 minutos, de forma suave.



Otras consideraciones

También hay que tener en cuenta el efecto rebote que produce, cuando termines, vas a tener mucho más hambre de lo normal y es muy fácil caer en excesos, no sirviendo para nada la sesión de entrenamiento.



Un concepto realmente importante es que, para adelgazar no hay que perder exclusivamente grasa, si no, encontrarnos en una balance energético negativo. A eso se le denomina la “Teoría del balance energético” y postula que para aumentar el peso corporal, hay que ingerir más calorías de las que se gastan, y que para perder peso corporal, hay que gastar más calorías de las que se ingieren.



De igual forma, para mantener el peso, se debe ingerir la misma cantidad de calorías que se utilizan. Por tanto, da igual si esas calorías se obtienen del ATP, de los hidratos de carbono, o de las grasas, porque al final, todo se trata de una balanza.



La explicación es muy sencilla, solo tenéis que fijaros en un velocista afroamericano de 100 metros lisos. No realizan carrera continua, lo máximo que llegan a correr puede ser cecra de media hora. Es decir, cuando realizan esfuerzo físico, no obtienen energía de las grasas. Aún así, podéis ver que tienen un porcentaje de grasa corporal extremadamente bajo. Esto es por la teoría antes mencionada. Sus entrenamientos son de muy alta intensidad, obteniendo energía exclusivamente por vía anaerobica (ATP, PCr y glucógeno).



Pero esto requiere tanta demanda al organismo, que en el proceso de recuperación posterior al entrenamiento, se acelera mucho el metabolismo, aumentando en gran medida la obtención de energía procedente de las grasas. Esto se conoce como EPOC, o exceso de consumo de oxígeno post-ejercicio.



Debemos pensar que nuestros antepasados no disponían de alimentos en todo momento. Seguramente que hubo veces en las que tuvieron que hacer esfuerzos físicos estando en ayuno o incluso desnutridos. A pesar de ello, el cuerpo lidiaba con estos aspectos. Nuestro organismo es increíble. Con esto no trato de decir que correr siempre en ayuno no esté exento de riesgo si no se realiza de forma correcta, si no que nuestro organismo no es tonto, sabe lo que hacemos.



La mejor recomendación pues, es como siempre, probarnos a nosotros mismo con cautela, y siguiendo las pautas mencionadas, para evitar todo tipo de riesgos innecesarios, ver si realmente es efectivo en nuestro organismo

Fuente: Vitonica

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Las grandes virtudes del corredor







Empleamos mucha tinta aconsejando a los runners cómo mejorar, cómo hacer las series, cuántas y a qué ritmos; cómo y qué comer para rendir bien. Informamos del mejor material adaptándolo a cada una de nuestras características y necesidades. Nos atrevemos a dar planes de entrenamiento para terminar con éxito cualquier tipo de prueba, sea en barro, pista, ruta o montaña. Incidimos en la necesidad de hacer el calentamiento, vuelta a la calma, masaje y hasta pruebas de esfuerzo pero… ¿De qué sirve todo esto si no desarrollamos las grandes virtudes internas que poseemos todos y cada uno de los corredores?





¿Acaso sirve de mucho saber que haciendo series de mil a un ritmo determinado podremos mejorar sustancialmente, si no poseemos la virtud de “esforzarnos” para hacer desde la primera hasta la última serie? ¿O que a pesar de que tenemos el mejor par de zapatillas del mercado no somos capaces de tener la virtud de la “fuerza de voluntad” para calzarlas incluso en días de viento, calor o lluvia?





Pues en este artículo os vamos a hablar de esta imprescindibles virtudes que todos poseemos y que, desarrollándolas, nos convertirán en auténticos runners, en excelentes deportistas.





Vamos a lo que nos interesa, que es hablar de esas virtudes que nos van a convertir en deportistas ejemplares, dignos de cualquier elogio:



· FUERZA DE VOLUNTAD: Virtud gracias a la cual nos permite levantarnos de la cama para ir a entrenar de buena mañana. O apagar la televisión cuando sintonizamos nuestro canal favorito para ponernos nuestras zapatillas “comekilómetros” cuando en el sofá estamos de maravilla. O cuando no hay frío, calor, lluvia o viento que nos frene y salimos a trotar sin inventarnos excusa alguna. Creemos firmemente que esta gran virtud convierte a los aficionados a correr en auténticos runners, pues con ella somos capaces de renunciar a ciertos placeres en beneficio de nuestra forma física.

· CONSTANCIA: Madre de todas las virtudes ya que al aplicarlas día a día nos hace mejorar constantemente. También permite que los más veteranos apenas pierdan la forma adquirida años atrás. Con constancia, el atleta perdura siempre.

· ESFUERZO: Gracias al cual conseguimos excelentes entrenamientos y, con estos, muy buenas competiciones. Cumplir al 100% lo planificado para cada día nos da mucha seguridad. Nos sentimos capaces de cualquier reto al haber realizado todos los deberes. Al esforzarnos, estimulamos el organismo a emitir una respuesta. Si este esfuerzo es adecuado, la respuesta es una mejora sustancial del rendimiento.

· DISCIPLINA: Virtud ligada al deporte. Concebimos al deportista como una persona disciplinada que sabe qué y cuándo comer; cuándo entrenar fuerte y cuándo suave, etc. Un runner disciplinado acata las decisiones de las normativas y a los contrincantes. El corredor disciplinado es un ejemplo a seguir.

· COMPAÑERISMO: El running es el único deporte en el que dos amigos pueden ser rivales durante el tiempo que dura la carrera y, al finalizar, suelen incrementar la amistad previa. ¿Cuántas veces, además, hemos dado o nos han ofrecido agua al dejar atrás un avituallamiento? En ocasiones dos corredores (conocidos o no) llegan a meta cogiéndose de la meta dándose las gracias sin importar quién es mejor. El running dignifica al ser humano.

· PASIÓN: Los obstáculos desaparecen. Competir y salir a entrenar cada día es una gran satisfacción. La pasión nos permite correr apreciando la naturaleza humana. El esfuerzo de cada zancada nos hace sentir libres, disfrutar del hace sentir libres, disfrutar del sol, la lluvia, las cuestas, los ritmos fuertes, la victoria o la soledad. Sintonizamos con nosotros mismos y vivimos con armonía y plenitud.

· RESPETO: Virtud que hace que todos podamos practicar este deporte con garantías. Cuando entrenamos en la pista, no invadiendo cualquier calle. O cuando competimos, no agarrando o empujando al primero que se nos cruce. No armando líos… Respetando las normativas y los reglamentos nos respetamos a nosotros mismos y por tanto ganamos todos.

· INTELIGENCIA: Sólo con el hecho de recordar y llevar a la práctica todas las virtudes anteriores demostramos que somos inteligentes. Denotamos una buena memoria y que la mejora de nuestro rendimiento no es debida al azar. El atleta inteligente se documenta periódicamente siguiendo los manuales y las nuevas tecnologías. Busca los mejores recursos posibles para mejorar: instalaciones, material, entrenador, competiciones acordes a las posibilidades, etc. Estudia y analiza las mejores tácticas de carrera, cuándo buscar los picos de forma y cómo son los trazados de los circuitos para dosificar los esfuerzos…

· PACIENCIA: Fundamental para lograr el máximo rendimiento personal. Con paciencia, normalmente años, todos podemos alcanzar objetivos impensables el primer día que comenzamos. Muchas veces vemos, al cabo del tiempo, atletas que en sus inicios eran algo así como tortugas, y que, con los años, se han convertido en auténticos galgos a los que no podemos dar alcance. Con constancia, esfuerzo, disciplina, fuerza de voluntad, pasión, compañerismo, respeto y paciencia, un simple aficionado a correr se convierte en un excelente deportista.


Fuente Runers