Mostrando entradas con la etiqueta Nutricion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nutricion. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de abril de 2012

Gran fuente de Proteína, Chenopodium quinoa wild.


Se le considera un alimento perfecto. La quínoa es una semilla procedente de Sur América (Chenopodium quinoa wild). Se dice que los Incas lo cultivaron desde hace unos 5000 años. 
 

Tiene la ventaja de contener proteínas casi completas tal como la soya. Es un grano ligero muy versátil que puede usarse de muchas formas en la cocina.  Otros nombres de la quinoa son:  quinua, canigua, hupa, dahua, candonga, licsa, arroz de Peru y trigo inca.

¿Porque comer quínoa? 
1- Quínoa contiene mucha proteína, hasta 50% mas que otros "granos."  La organización mundial de la salud considera la proteína de la quínoa tan completa como la de la leche.

2- La proteína que contiene la quínoa es casi completa. Es uno de los pocos vegetales que ofrece esta ventaja. 


Por esta razón es que la quínoa esta ganando popularidad porque puede ayudar a proveer proteína completa en las dietas vegetarianas o a personas que desean alternativas a la carne.     
3- Quínoa es rica en hierro, potasio, riboflavina, varias de vitaminas del complejo B, magnesio, zinc, cobre y otros.¿Cómo se cocina? 
Lo más importante es lavar bien el grano porque tiene una cubierta de sabor amargo. En USA la quínoa que venden ya tiene esta cubierta eliminada pero siempre es necesario lavarlo bien antes de usarlo.

Se puede usar en recetas similares a las del arroz y se puede usar para sustituir el arroz o la pasta de la mesa por un grano más nutritivo.

También viene molido en forma de harina. Esta puede usarse mezclada con la harina normal en recetas.

lunes, 16 de abril de 2012

Propiedades curativas de la Cebolla


Son múltiples las propiedades que tiene la cebolla, desde los tiempos antiguos hasta la actualidad y se considera un valioso medicamento, elimina los líquidos que se acumulan en los tejidos y facilitan la actividad excretora de los riñones.
Además, ofrece excelentes resultados en las enfermedades hepáticas, además de disminuir las toxinas putrefactas en el intestino.
Propiedades curativas de la Cebolla
Por su riqueza en anilina, le otorga propiedades que ayudan a fluidificar la sangre y a prevenir los trombos; es valioso para prevenir enfermedades circulatorias, como colesterol, hipertensión y  arteriosclerosis entre otras. Ayuda a combatir procesos inflamatorios de la vías respiratorias y es un excelente digestivo, ya que favorece el hígado y la vesícula.
Contiene quercetina, por lo que ayuda a  combatir los procesos inflamatorios del intestino. Por su parte,  los compuestos azufrados y el flavonoide quercitina que posee son útiles para evitar la proliferación de procesos cancerosos.
A nivel externo, es útil contra las picaduras de insectos y es un buen desinfectante de la piel,gracias a sus propiedades antibacterianas; combate las verrugas, la caspa y elimina el picor de los sabañones.
Remedios caseros con cebolla
1) Jarabe para la tos
Debes de colocar cinco cucharadas de azúcar morena y dos cebollas rojas en juliana en una cacerola y ponerlo a fuego lento, para que las cebollas vayan soltando todo el líquido y se vaya deshaciendo el azúcar del todo. Cuando la cebollas hayan soltado todo el líquido, se obtendrá un jarabe oscuro, que habrás de colar y verter en un tarro de cristal, al que añadirás un limón exprimido. Ayuda a calmar la tos y deberás de tomarlo varias veces al día.
2) Caldo depurativo con cebolla
En tres litros de agua, debes de añadir cuatro manzanas, cuatro cebollas pequeñas y cuatro o cinco ramas de apio. Deberás de cocer todo muy bien, colar y añadir limón a la hora de tomar. Debes de tomar una taza media hora antes de cada comida. Es depurativo, limpia el intestino y es un excelente diurético, que ayuda a eliminar toxinas.
3) Para eliminar verrugas
El caldo de cebolla machacada en vinagre y aplicado dos o tres veces al día, ayuda a combatir las verrugas.

viernes, 29 de enero de 2010

¿Se lee y se comprende la información nutricional de las etiquetas alimentarias?






El etiquetado nutricional cada vez se utiliza más en los envases de alimentos en Europa. Pero ¿se fijan realmente los consumidores en estas etiquetas y las comprenden? Y lo que es más importante, ¿utilizan esa información para elegir las opciones más saludables al hacer la compra?



El etiquetado nutricional en Europa



El etiquetado nutricional es un medio para informar a los consumidores del valor nutricional de los alimentos e, idealmente, debería ayudarles a elegir los más saludables al hacer la compra. En Europa, no es obligatorio facilitar dicha información a no ser que se haga una alegación nutricional o de salud. Sin embargo, un reciente proyecto de investigación financiado por la Unión Europea denominado FLABEL (Food Labelling to Advance Better Education for Life) ha mostrado que de media el 85% de los productos contienen información nutricional en la parte posterior del envase, y cerca del 48% en la parte delantera1.



Actualmente, existen varios modelos de etiquetado y los gobiernos, las industrias alimentarias, los comerciantes, las organizaciones relacionadas con la salud y las organizaciones de consumidores están trabajando en la creación de un diseño de etiquetas que pueda ser utilizado con facilidad por los consumidores. Los formatos que se utilizan con mayor frecuencia en Europa incluyen:



La tabla nutricional, que suele mostrar un grupo de elementos conocidos como los “4 grandes” (energía, proteínas, carbohidratos y grasas) o los “8 grandes” (es decir, los cuatro anteriores más azúcar, grasa saturada, fibra y sodio) por cada 100 g/ml de alimento, o por ración o paquete.



Las Cantidades Diarias Orientativas (CDO), que son una guía (valores orientativos) de la cantidad de energía (calorías) y de ciertos nutrientes que un adulto sano debería consumir al día. El sistema de las CDO proporciona información nutricional por ración de producto (Ej. por barrita, por rodaja), indicando habitualmente la cantidad de energía y de grasa, grasa saturada, azúcar y sodio (sal) presentes en dicha ración. El sistema de las CDO, muestra igualmente los porcentajes que dichas cantidades representan de las recomendaciones diarias para un adulto sano (en el caso de los nutrientes mencionados, la cantidad máxima recomendada). Las cifras de las CDO, toman como referencia las necesidades dietéticas medias de una mujer sana para no promover el consumo excesivo.



Los sistemas que utilizan códigos de colores para indicar si el contenido en nutrientes, y a veces también el energético, de un producto alimentario es alto, medio o bajo por cada 100 g/ml (Ej. rojo, naranja y verde en el semáforo utilizado en el Reino Unido; naranja, amarillo y verde en el sistema nutri-pass de Francia). Algunos sistemas adaptan el código de colores por ración en vez de por 100 g/ml en ciertas circunstancias (Ej. el semáforo británico). En las etiquetas nutricionales, además del código de colores también aparece la cantidad de nutrientes con o sin mención de la energía presente en una ración del alimento (Ej. grasas, grasas saturadas, azúcar y sal).



Las CDO con código de colores, que combinan el sistema de etiquetado de las CDO con los sistemas que utilizan códigos de colores. Estas etiquetas muestran los porcentajes de CDO de energía y ciertos nutrientes presentes en una ración de alimento o bebida, combinándolos con un código de colores que indica si esa cantidad de nutrientes (con o sin energía) es alta, media o baja por 100 g/ml (o por ración en ciertas circunstancias) del alimento en cuestión.



Los símbolos de salud como el de la cerradura de Suecia (Swedish Keyhole), que se utilizan en alimentos que cumplen ciertos criterios de nutrientes, establecidos para las distintas categorías de alimentos (que varían de un símbolo a otro) y ayudan a los consumidores a identificar las opciones más saludables.



Buenos conocimientos sobre nutrición



Muchas investigaciones han intentado averiguar cuál es la reacción de los consumidores ante las etiquetas nutricionales, pero hasta ahora existe poca información sobre su comportamiento en los supermercados2. EUFIC (junto al profesor Klaus Grunert de la Universidad de Aarhus, Dinamarca) realizó un estudio de campo en comercios que incluía observaciones de los consumidores, entrevistas realizadas en las tiendas y cuestionarios para rellenar en casa3. El trabajo de observación en supermercados se realizó en seis categorías de productos (comidas preparadas, refrescos, yogures, productos de confitería, aperitivos salados y cereales para el desayuno) y se realizaron más de 11.600 entrevistas en tiendas de seis países europeos (Reino Unido, Francia, Alemania, Hungría, Suecia y Polonia). Se recibieron más de 5.700 cuestionarios. En este estudio se incluían todos los modelos de etiquetado mencionados anteriormente.



Uno de los hallazgos del estudio es que los consumidores muestran unos conocimientos bastante buenos sobre nutrición. Más del 95% de los encuestados saben que los expertos en salud recomiendan un consumo abundante de fruta y verdura, aunque la mayoría de ellos no es consciente de la recomendación de consumir alimentos ricos en almidón (como el pan, el arroz, la pasta y las patatas) en gran cantidad. Muchos consumidores tienen una reacción exagerada frente a los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, pensando que no deben ingerirse en absoluto en lugar de consumirse en menor cantidad. Esta reacción es más pronunciada en el Reino Unido.



Calorías

Los consumidores europeos están bastante bien informados sobre las calorías. La mayoría de los encuestados conoce el contenido calórico aproximado de los alimentos y es consciente de que los hombres y las mujeres tienen distintas necesidades calóricas. En los seis países, las mujeres tienen un conocimiento ligeramente mejor que los hombres sobre las necesidades de un adulto activo. Sin embargo, los consumidores tienden a infravalorar las necesidades y el gasto calórico del adulto medio, y a sobrevalorar las de los niños. Este error (que iba desde el 32% de los encuestados en Suecia hasta el 58% en Polonia) podría hacer que la gente alimentara a sus hijos con más calorías de las necesarias.



Nutrientes

Parece que los consumidores comprenden mejor algunos nutrientes que otros. Mientras la mayoría de los encuestados saben que deben reducir el consumo de grasas saturadas, grasas trans y el consumo total de grasas, además de ingerir más omega-3, no son conscientes de que también se recomienda consumir más ácidos grasos poliinsaturados.



Índice de conocimiento nutricional

Se diseñó un índice para evaluar el conocimiento general sobre nutrición de los encuestados en los seis países estudiados. Dicho índice cubre las preguntas alrededor de las recomendaciones de los expertos sobre los grupos de alimentos y el consumo de nutrientes, además del contenido de nutrientes y calorías de ciertos productos alimentarios. Según este índice, los consumidores británicos son los que más saben sobre nutrición, mientras que los de Polonia y Francia son los que menos conocimientos tienen.



Conocer y comprender las etiquetas



Los consumidores europeos pasan un promedio de 30 segundos manipulando cada producto. Muchos de los encuestados conocen los modelos existentes de etiquetado nutricional. En relación con las CDO, el conocimiento varía desde el 40% de Suecia hasta un altísimo 90% en el Reino Unido, con los otros cuatro países alrededor del 60%. En relación con el etiquetado de cada país, una inmensa mayoría de los consumidores suecos conoce el símbolo de la cerradura (el 95%) y lo comprende (el 71%). El conocimiento de los sistemas de colores es elevado en el Reino Unido, donde el 81% conoce el semáforo, y reducido en Francia, donde sólo el 23% conoce el nutri-pass. El sistema de colores es a menudo malinterpretado por la mayoría de los consumidores, que exageran el significado del color que indica un nivel alto de nutrientes (rojo en el Reino Unido, naranja en Francia). Los consumidores caen en el error de creer que este color significa que “no deben consumir ese producto”, mientras que en realidad significa que “este producto puede consumirse de forma ocasional”. Además, menos del 15% de los consumidores británicos considera que los elementos interpretativos (como los colores o la descripción de alto/medio/bajo) son los más prácticos a la hora de indicar hasta qué punto un producto es saludable, a diferencia de las cantidades absolutas de cada nutriente y las CDO, que obtuvieron la más alta puntuación.



Cuando se les dio a elegir entre tres etiquetas reales de comidas preparadas, la mayoría de los participantes (más del 70%) identificó correctamente el producto más sano en Francia, Alemania y el Reino Unido, y alrededor del 50% en Hungría, Polonia y Suecia, independientemente del sistema de etiquetado utilizado. Además, más del 65% de los encuestados europeos fue capaz de utilizar correctamente las CDO para identificar la opción más saludable entre dos productos (del 66% de Polonia al 88% del Reino Unido). Sin embargo, menos de la mitad de los participantes de cinco países comprende que las CDO se refieren a una porción de alimento y no a 100 g/ml del mismo, con la excepción de los consumidores franceses.



Se observó que la concienciación, la comprensión y la capacidad de realizar deducciones correctas sobre la opción saludable estaba relacionada con sus conocimientos nutricionales, edad, clase social e interés en la alimentación saludable. El sexo o índice de masa corporal (IMC) no tenían ninguna influencia. Por lo tanto, mejorar el conocimiento nutricional de los consumidores podría ayudar a interpretar correctamente las etiquetas nutricionales.



Uso de las etiquetas a la hora de comprar



La mayoría de la gente es capaz de utilizar la información nutricional cuando se le pide, pero son pocos los que la buscan de manera espontánea al comprar. En general, más del 60% de los encuestados miró la parte delantera del envase (excepto en Francia, donde sólo lo hizo el 31%), mientras que menos del 15% miró otras partes del envase. Y menos de un tercio de los consumidores aseguró haber buscado información nutricional en el envase (desde el 9% de Francia hasta el 27% del Reino Unido).



De los consumidores que aseguraron buscar información nutricional, en los seis países la mayoría afirmaba haber buscado la cantidad de calorías, grasa o azúcar. Sólo los consumidores del Reino Unido dijeron buscar el contenido de sal y grasas saturadas. Los aditivos alimentarios se mencionaron frecuentemente en Hungría, Francia y Polonia, además de la fibra en Suecia, las proteínas en Hungría y las vitaminas en Polonia. Las fuentes más citadas de información sobre nutrición fueron la tabla nutricional, las CDO y la lista de ingredientes. De las seis categorías de productos consideradas en este estudio, los participantes pasaron la mayor cantidad de tiempo inspeccionando las comidas preparadas. La razón principal para elegir un producto es el sabor, por delante de la nutrición y la salud. Sin embargo, era más probable que los encuestados buscaran información nutricional en los yogures y cereales de desayuno, productos que gozan de una imagen saludable.



Más información en:

Artículo en Food Today (EUFIC) – En qué consisten las Cantidades Diarias Orientativas:

www.eufic.org/article/es/artid/En_que_consisten_las_Cantidades_Diarias_Orientativas

Sección sobre el equilibrio energético de EUFIC - El etiquetado alimentario (sólo en inglés): www.eufic.org/page/en/page/energy-food-labels

Sistema de etiquetado de las CDO (sólo en inglés): www.whatsinsideguide.com

Sistema del semáforo de la FSA (sólo en inglés): www.eatwell.gov.uk/foodlabels/trafficlights

Sistema nutri-pass de Intermarché (sólo en francés): www.nutripass.selectionmousquetaires.com/marques/27/default.aspx

Sistema de código de colores y CDO de ASDA (sólo en inglés): www.asda-feelgood.co.uk/food-labelling

Símbolo de la cerradura (Keyhole) de Suecia (sólo en inglés): www.slv.se/templates/SLV_Page.aspx?id=12220&epslanguage=EN-GB



Referencias



1. FLABEL Webinar “Current penetration of nutrition information on food labels in the EU 27 & Turkey.” Disponible en: www.flabel.org

2. Grunert KG and Wills J (2007). A review of European research on consumer response to nutrition information on food labels. Journal of Public Health 15:385-399

3. EUFIC Webinar “Pan-European consumer research on in-store observation, understanding & use of nutrition information on food labels, combined with assessing nutrition knowledge.” Disponible en: www.focusbiz.co.uk/webinars/eufic/paneuropeanlabelresearch/europe



Fuente: Portal fitnes

Beneficios del vino tinto





El vino tinto se ha conocido por ser un protector de la salud cardiovascular. Diversos estudios científicos han relacionado la dieta mediterránea donde se consume vino en cantidades moderadas con el menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Los franceses son un ejemplo de eso, ya que a pesar de consumir mantequillas, natas y quesos, y mostrar un nivel de colesterol alto, presentan menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Los franceses a diferencia de los habitantes de los países nórdicos tomaban en las comidas una copa de vino tinto. Desde ese momento se analizo los componentes no alcohólicos del vino tinto..




 El poder antioxidante del vino tinto

Los taninos son sustancias naturales, astringentes y amargas que proceden de la maceración de los hollejos y de la crianza en madera. Los taninos de la piel de la uva son más saludables aún que los de la madera. Esta piel contiene compuestos fenólicos (ácidos fenólicos, flavonoides y resveratrol) que tienen una gran capacidad de proteger a las lipoproteínas LDL de la oxidación, (inhiben el colesterol malo, que si se oxida pasaría a formar una placa de ateroma en la pared de las arterias). La dieta francesa con una copa de vino tinto en las comidas contribuye a evitar que las plaquetas sanguíneas se aglutinen..



El vino tinto es más beneficioso que el vino blanco, debido a su proceso de elaboración, el mosto se macera con la piel y con las pepitas, permitiendo que las sustancias beneficiosas que contiene la piel de la uva pasen al vino. Además, la uva negra es más rica en taninos. .



¿Cuál es la relación entre el vino tinto y las enfermedades del corazón?

Durante las últimas décadas, se han publicado varios estudios en revistas científicas acerca de por qué beber alcohol pudiera relacionarse con una reducción de la mortalidad por enfermedades del corazón en algunos grupos demográficos. Como se mencionaba anteriormente se ha sugerido que el beneficio pudiera deberse al vino, en especial al vino tinto, por los beneficios potenciales de los componentes, como los flavonoides y otros antioxidantes, para reducir el riesgo de aparición de enfermedades del corazón. Algunos de estos componentes pueden encontrarse en otros alimentos como las uvas y el jugo de uvas rojas. Sin embargo existen otros factores vinculados a estas poblaciones como la actividad física, consumo de frutas y vegetales y bajo consumo de grasas saturadas. Sin embargo, no existe estudios que relacionen directamente el consumo del vino y el riesgo de adquirir una enfermedad del corazón o ataque al cerebro..



¿Existen beneficios potenciales de beber vino u otras bebidas alcohólicas?

Se están llevando a cabo investigaciones para averiguar cuáles pudieran ser los beneficios aparentes de beber vino o alcohol en algunos grupos demográficos, entre ellos factores como la función de los antioxidantes, un aumento de la lipoproteína de alta densidad (HDL) o "buen" colesterol o las propiedades anticoagulantes. Los antioxidantes pueden obtenerse a partir de varias frutas y verduras, incluyendo el jugo de uvas rojas..



El efecto mejor conocido del alcohol es un pequeño aumento del colesterol HDL. Sin embargo, la actividad física habitual es otra manera efectiva de aumentar el colesterol HDL. El alcohol o algunas sustancias como el resveratrol que se encuentra en las bebidas alcohólicas podría evitar que las plaquetas en la sangre se adhieran entre sí. Esto puede reducir la formación de coágulos y el riesgo de un ataque cardíaco o al cerebro. La manera en que el alcohol o el vino influyen en el riesgo cardiovascular merece más investigaciones, pero por el momento la Asociación Estadounidense del Corazón no recomienda beber vino ni cualquier otra forma de alcohol para conseguir estos beneficios potenciales. La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda que para reducir su riesgo personal hable con su médico acerca de cómo reducir su colesterol y presión sanguínea, controlar el peso, hacer suficiente ejercicio y seguir una alimentación saludable. No hay pruebas científicas de que beber vino o cualquier otra bebida alcohólica pueda sustituir estas medidas convencionales..



¿Existen riesgos cardiovasculares relacionados con el consumo de alcohol?

Beber demasiado alcohol puede aumentar los niveles de algunas grasas en la sangre (triglicéridos). También puede producir presión arterial elevada, insuficiencia cardíaca y un aumento en las calorías que se ingieren. (Ingerir demasiadas calorías puede provocar obesidad y un mayor riesgo de llegar a tener diabetes). Beber en exceso y embriagarse puede provocar un ataque al cerebro. Otros problemas serios incluyen el síndrome alcohólico fetal, miocardiopatía, arritmia cardíaca y muerte cardíaca súbita.

jueves, 15 de octubre de 2009

Antioxidantes en el deporte



El ejercicio, ya sea en calidad de aficionado o bien como deportista de alto nivel, genera una sobrecarga de radicales libres que puede provocar daño celular y muscular





Un exceso de radicales libres incide de manera negativa sobre la salud y el rendimiento deportivo, ya que puede acentuar la sobrecarga muscular, acelerando la fatiga y retrasando la recuperación.



La manera de amortiguar el efecto perjudicial de los radicales libres sobre el músculo es aumentar, bien por la dieta o en forma de suplementos extras, la presencia de antioxidantes, reconocidos como "atrapadores" de los radicales libres.



Hay un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos) llamados antioxidantes, que bloquean el efecto dañino de los denominados "radicales libres". A partir de la dieta, la mayoría de los antioxidantes se encuentra en alimentos vegetales, lo que explica parte de las acciones saludables de frutas, legumbres, verduras, hortalizas y cereales integrales.



Deporte y daño oxidativo





La falta de antioxidantes puede provocar el síndrome de sobreentrenamiento entre los deportistas

La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud, ya que por el fenómeno de la oxidación se puede alterar el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos o grasas ("oxidación"). Existen determinadas situaciones que aumentan la producción de radicales libres, como realizar ejercicio físico intenso o el estrés al que están sometidos muchos deportistas en las temporadas previas a la competición.

Para que la salud y el rendimiento físico no se vean afectados debe existir un estrecho balance entre los mecanismos que generan radicales libres y los que los neutralizan. En muchos tejidos las reservas de agentes antioxidantes son limitadas, por ello un aumento en la producción de radicales libres o un debilitamiento de las defensas antioxidantes puede conducir al organismo a padecer estrés oxidativo y daño celular. La falta de antioxidantes puede ser causante o puede acelerar el síndrome de sobreentrenamiento entre los deportistas.





Síndrome de sobreentrenamiento



Un entrenamiento excesivo durante días o la participación en competiciones muy seguidas pueden ocasionar una reducción del sistema inmunológico. En ello pueden estar implicados los radicales libres. Hay estudios que muestran que la administración de antioxidantes reduce la incidencia y gravedad de las manifestaciones del sobre entrenamiento. Por ejemplo, en corredores de maratón, un suplemento diario de 250 mg de vitamina C rebaja la incidencia de infecciones del tracto respiratorio superior. En ciclistas, con 330 mg diarios de vitamina E, se reducían los problemas a consecuencia de un entrenamiento intensivo.







Una de las ventajas indudables de los antioxidantes en el deportista se refiere a la prevención y recuperación de lesiones. Es bien conocido el importante papel que juegan los radicales libres en el proceso de inflamación. Las sustancias liberadas por el tejido lesionado o por bacterias actúan sobre células de nuestro sistema inmunológico (macrófagos, neutrófilos) que tienen la capacidad de liberar radicales libres cuando se estimulan. Una dosis adecuada de antioxidantes contribuye a la recuperación de los procesos inflamatorios postraumáticos y es de gran utilidad en el alivio rápido de pequeñas lesiones.





Antioxidantes de la dieta





Los vegetales también concentran diversos compuestos colorantes de los que se conoce su acción antioxidante. Son los flavonoides, un grupo complejo de sustancias que incluye a los flavonoles, los antocianidoles y las flavonas, colorantes naturales que constituyen el grupo más importante de la familia de los polifenoles, muy presentes en el mundo vegetal. Se ha demostrado que son factor protector del sistema cardiovascular. Además, activan las enzimas glutation peroxidasa y catalasa, antioxidantes presentes de forma natural en nuestro organismo. Están presentes en la familia de las coles, las verduras de hoja verde, las frutas rojas y moradas y los cítricos.



El ácido alfa-lipoico también se postula como un carotenoides antioxidante. Se extrae de algunas verduras y frutas, y se conoce su capacidad de potenciar las funciones antioxidantes de las vitaminas C, E y del enzima glutation peroxidasa. Abunda en el tomate.



Vitamina C: la mejor forma de incorporar esta vitamina antioxidante es a través de frutas y verduras frescas y crudas tales como guayaba, kiwi, mango, piña, caqui, cítricos, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate y verduras de la familia de la col.









Vitamina E (tocoferol): es abundante en el aceite de germen de trigo, el aceite de soja y girasol, el germen de cereales o los cereales de grano entero, los aceites de oliva, los vegetales de hoja verde y los frutos secos.



Beta-caroteno o "provitamina A": el beta-caroteno pertenece a la familia de los carotenoides que contienen los vegetales. El organismo es capaz de transformarlo en vitamina A, de ahí su denominación "provitamina A". El beta-caroteno posee conjuntamente las propiedades de la vitamina A y su acción antioxidante. Más recientemente se ha reconocido su efecto beneficioso en procesos inflamatorios y los relacionados con el proceso de envejecimiento. Son alimentos ricos en beta-caroteno: verduras de color verde o de coloración rojo-anaranjado-amarillento (zanahoria, espinacas, calabaza, etc.), y ciertas frutas (albaricoques, cerezas, melón y melocotón).



Selenio: se vincula al funcionamiento de la glutation peroxidasa (enzima antioxidante propia de nuestro organismo). Lo encontramos en carnes, pescados, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras.



Zinc: Favorece la formación de nuevas proteínas (renovación celular), interviene en el sistema inmune o de defensas y favorece el buen estado de piel y mucosas (tonicidad y elasticidad de la piel). Son buena fuente de zinc las carnes y vísceras, los pescados, los huevos y las legumbres.





ANTIOXIDANTES ENDÓGENOS



El organismo humano tiene sus propios mecanismos antioxidantes en forma de enzimas como la glutation peroxidasa, la catalasa y la superóxido dismutasa, así como de otras sustancias con esta misma cualidad antioxidante como la coenzima Q-10. Esta sustancia ayuda a las enzimas a realizar su función además de participar en numerosos procesos corporales. Existe una gran similitud entre las propiedades antioxidantes de la vitamina E y las de la coenzima Q-10. Ésta juega un papel muy importante en la generación de energía celular, es un potente estimulante inmunológico, mejora la circulación y es beneficiosa como protectora del sistema cardiovascular.

Un aspecto que merece la pena recordar es que los antioxidantes actúan en cadena; se complementan unos a otros en su misión de neutralizar a los radicales libres. Se necesita la actuación coordinada de varios antioxidantes para que su eficacia sea máxima. Por ello, si se quiere proporcionar una protección adecuada hay que planificar una dieta que contenga alimentos que proporcionen las cantidades adecuadas de los antioxidantes principales. Por otra parte si se quiere administrar un suplemento de antioxidantes, debe escogerse un complejo que integre al menos a dos o tres de ellos y siempre bajo la supervisión de un especialista.





Vía Consumer

jueves, 20 de agosto de 2009

Frutos secos para potenciar el desempeño deportivo



















Los frutos secos protagonizan la dieta mediterránea y el otoño, por lo que podemos emplear este tipo de alimentos para potenciar nuestro rendimiento físico, al mismo tiempo que cuidamos la salud del organismo con nueces, avellanas, pistachos o almendras.

Los frutos secos, contienen menos agua que una fruta fresca y por ello, son alimentos concentrados en calorías, fuentes grasas saludables y proteínas de origen vegetal, por lo tanto, un simple puñado antes del entrenamiento nos brinda energía para que no nos fatiguemos antes de tiempo.

Asimismo, las grasas saludables y el contenido en omega 3, principalmente de las nueces, es de gran ayuda para quienes realizamos actividad física o deportes, ya que no sólo nos brinda la energía y protege el corazón, sino que su poder antioxidante y antiinflamatorio, contribuye a preservar la forma física, el rendimiento y la salud del deportista.

Por otro lado, su contenido en fibra reduce la absorción de los carbohidratos, convirtiendo a los frutos secos en una excelente fuente de energía a largo plazo, debido a su bajo índice glucémico. Además, su aporte en vitamina E también protege del estrés ante el esfuerzo físico, al neutralizar el efecto de los radicales libres del oxígeno.

Poseen minerales fundamentales en la dieta de un deportista, como son potasio, fósforo, selenio, magnesio, hierro y calcio, todos ellos en conjunto mantienen la funcionalidad de los músculos y la salud de huesos y articulaciones.

Su aporte de proteínas no es menor, ya que ofrecen entre un 15 y un 17%, pero para que de éstas logremos una proteína completa, debemos combinar los frutos secos con cereales y así, obtenemos todos los aminoácidos esenciales para el organismo.

No podemos dejar de resaltar que los frutos secos son un buen snack para llevar a cualquier lado y que, en pequeñas proporciones, nos ofrece grandes efectos sobre el cuerpo que permiten mantener el rendimiento físico durante el esfuerzo, al mismo tiempo que protege el organismo de quienes se ejercitan regularmente.

También podrían ser una buena alternativa para recuperar tras la actividad física, sobre todo, mediante su inclusión en galletas o en salsas de pastas, por ejemplo.

Un pequeño bocado, con grandes beneficios. En estas sencillas palabras podemos resumir las virtudes de los frutos secos, característicos de la época otoñal y que, aunque deben ingerirse con moderación, no debemos olvidarlos como parte de una dieta saludable.